domingo, 9 de febrero de 2014

El año de la agricultura familiar campesina

Manuel Chiriboga Vega



Este es el año de los agricultores familiares y ello me parece muy bien, pues nos obliga a mirar al campo y a quienes en buena parte nos alimentan, proveen de divisas al país, contribuyendo entre otros a sostener la dolarización y proveen de materias primas, que aseguran el funcionamiento de buena parte de nuestra industria. Nos obliga a saber si estamos retribuyendo a estos ecuatorianos, hombres y mujeres, lo que se merecen y si tienen acceso a los activos e insumos que necesitan, para hacer mejor lo que ellos ya hacen. Nos permite hacer una introspección profunda.

Por agricultores familiares entendemos aquel segmento de productores del campo que conducen y acompañan los ciclos biológicos de los cultivos, bosques y animales, incluyendo peces, con el concurso principalmente de su familia, normalmente en pequeña o mediana escala y cuyos frutos permiten a los miembros del hogar mantenerse, sea para el consumo o para venderse en los mercados. También es importante subrayar que esta población tiende a localizarse en territorios sujetos a limitaciones agroecológicas: suelos con bajos niveles de fertilidad natural, tierras de ladera sujetas a erosión, espacios propensos a inestabilidad climática o a variabilidad de temperaturas, evapotranspiración, lluvias; así como reducido acceso a agua, tanto para bebida como para regadío. Esto les hace vulnerables a las consecuencias del cambio climático.

Según la información disponible, los agricultores familiares constituyen el 88% de todos los agricultores, ocupan alrededor del 41% de la superficie agropecuaria, generan la mayor parte del empleo agrícola, 60%, y contribuyen con el 45% del producto interno agropecuario, es decir, más o menos del producto total. De hecho son responsables de la mayor parte de la producción de hortalizas, frutas para el mercado interno, café, cacao, maíz, papas, quinua y contribuyen de manera importante al abastecimiento de leche y a la producción de animales de traspatio. Pero además de ello, los agricultores familiares disponen de la mayor reserva genética para cultivos andinos y del semitrópico, así como un acervo inmenso de conocimientos agropecuarios y sobre la naturaleza, como bien lo han documentado investigadores reconocidos.

Pero a pesar de todo lo anterior, son pobres. Todavía hoy y a pesar de la reducción nacional de la pobreza, más de cuatro de cada diez pobladores rurales son pobres. Las razones son múltiples, entre ellos la calidad de la tierra donde se localizan, el tamaño de sus parcelas, las estructuras complejas de comercialización, la lejanía respecto de rutas transitables, los problemas de bajo nivel educativo, incluyendo muchas veces analfabetismo y el efecto catastrófico que tienen los problemas de salud, los problemas de acceso a financiamiento, insumos agropecuarios de calidad, información y migración de la población joven, para mencionar algunos.

No es una población estancada ni mucho menos, están hoy más relacionados a los mercados, disponen de mejores servicios, tanto agropecuarios, como no, combinan la actividad agropecuaria con otras fuentes de ingreso y en los casos en que se asocian y reciben apoyos de calidad, mejoran significativamente su productividad y sus ingresos. Pero me da la impresión de que esto último ocurre entre una proporción pequeña del total.


Me parece que la mejor forma de celebrar este año de la agricultura familiar es la de evaluar junto con los agricultores lo que se viene haciendo, identificar las mejores prácticas y experiencias existentes, mejorar la coordinación interinstitucional y buscar saltos de calidad en las políticas y programas que les son dirigidos.

1 comentario:

  1. Bet on Baccarat | EBCASINO
    Bet on Baccarat, a 바카라 사이트 popular casino 온카지노 game for beginners. You can bet against the dealer, but you cannot win the game with your deccasino money,

    ResponderEliminar