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lunes, 31 de marzo de 2014

Hoy termina el primer trimestre del Año Internacional de la Agricultura Familiar

Hoy termina el primer trimestre del Año Internacional de la Agricultura Familiar-AIAF-2014, evento en el que cada día representa una nueva oportunidad para mejorar las condiciones de vida de las mujeres y hombres agricultores familiares, campesinos, pescadores artesanos, pastores, comunidades indígenas.

En estos tres primeros meses del año se han producido tres hechos de la máxima importancia, como son  el desarrollo de 60 Comités Nacionales AIAF-2014, la Declaración de Abu Dhabi, firmada por organizaciones de mujeres y hombres agricultores de los 5 continentes, y la Declaración de París, durante el Salón Internacional de la Agricultura, firmada por los ministros de Agricultura de 24 países en presencia del Director General de la FAO.

En la Declaración de Abu Dhabi se promueve, como primera demanda, el derecho de los pueblos a producir, según sus circunstancias, una buena parte de sus alimentos. Y ello como garantía de su Seguridad y Soberanía alimentarias, aspiraciones que chocan con la situación actual, donde existen, a nivel mundial,  unos pocos países exportadores y una gran mayoría de países importadores de alimentos, sin olvidar la actual ofensiva de un puñado de grandes multinacionales que tratan por todos los medios de  adueñarse de la Agricultura, imponiendo en su sólo beneficio un insostenible modelo agrario, tóxico-productivista, contrario a toda la rica tradición rural y medioambiental de continentes enteros.

Esta situación no es ajena a la existencia del Hambre y la malnutrición en muchos países en desarrollo, que debemos erradicar entre todos, por lo cuál solicitamos que estos pueblos puedan también proteger sus agriculturas y sus mercados internos frente a un supuesto "libre comercio mundial" que les exige el desarme aduanero de sus fronteras, les inunda de alimentos subvencionados, de inversores itinerantes, agravando así  las desigualdades existentes en la producción de alimentos.

Unamos cada vez más todas nuestras iniciativas nacionales, con las de ámbito regional y mundial, para que el AIAF-2014 se convierta de verdad en una oportunidad única para construir marcos legales nacionales e internacionales favorables a la Agricultura Familiar, a la Pesca Artesanal, al Pastoreo y a las Comunidades indígenas, de forma que puedan desplegar todas su potencialidades en favor del desarrollo sostenible y solidario de sus naciones.

Alcanzaremos así la Seguridad y la Soberanía alimentarias para todos los países y pueblos, Alimentando al mundo y Cuidando el Planeta.

Cordialmente,

José A. Osaba
FRM
Coordinador Sociedad Civil-AIAF-2014

domingo, 16 de febrero de 2014

Bután, el primer país del mundo en permitir sólo la agricultura ecológica

21433Bután, un país con unos 750.000 habitantes, se convertirá antes del 2020 en el primero del mundo en el que todos sus alimentos se cultivarán con prácticas de agricultura ecológica
En esa fecha estará prohibida la venta de pesticidas y herbicidas químicos.
Los agricultores butaneses utilizarán para sus cultivos únicamente abonos orgánicosnaturales, obtenidos de su ganadería, y ningún producto químico artificial.
Actualmente gran parte de su agricultura es orgánica, al no utilizar apenas pesticidas y herbicidas artificiales por su alto precio.
Bután tiene la intención de exportar sus alimentos naturales a los grandes mercados chino e indio, sus vecinos geográficos.
El ministro de agricultura Pema Gyamtsho, que es también un agricultor como otros ministros en este país, ha anunciado este plan en la Cumbre de Desarrollo Sostenible, celebrada en Nueva Delhi (India) a principios de este mes.
El ministro recalcó los efectos nocivos del uso de fertilizantes químicos en la calidad de frutas y verduras por su menor valor nutricional y la contaminación de las aguas subterráneas.
Los butaneses tradicionalmente practican labores agrícolas, que sin el uso de productos artificiales, mantienen producciones de alimentos suficientemente altas y mantienen la calidad agrícola de los suelos.
La intención del gobierno para mantener la producción de alimentos sin químicos es aumentar las tierras de regadío y usar variedades locales que son resistentes a las plagas. Los agricultores de Bután se enfrentan en los últimos años a serios problemas como la sequía o la escasez de mano de obra que emigra a las ciudades.
¿Crees que algo así sería posible en algún otro país del mundo?

martes, 11 de febrero de 2014

Los países andinos apuestan por la agricultura familiar



Los países andinos apuestan por la agricultura familiar

Los países pertenecientes al Parlamento Andino promocionaron leyes y políticas de fomento en el marco del Año Internacional de la Agricultura Familia

Lunes 10 de febrero de 2014, Santiago de Chile. El Parlamento Andino, en el marco del Año Internacional de la Agricultura Familiar (AIAF),aprobó, en el último semestre de 2013, una declaración de implementación en la región andina de políticas públicas a favor del desarrollo sostenible de los sistemas agrarios basados en la unidad familiar, según señala el Boletín de Agricultura Familiar de América Latina y el Caribe de la FAO.

Perú es uno de los países que afronta el reto de continuar formulando y replanteando sus políticas y programas con el objetivo de lograr un desarrollo rural inclusivo e integral de su actividad agropecuaria.

"El limitado acceso a los servicios de educación, asistencia técnica, crédito y mercados de los pequeños productores pecuarios no ha permitido que este sector exprese todo su potencial productivo y se convierta en una pieza clave de los programa de desarrollo rural y de lucha contra la pobreza y la inseguridad alimentaria" señaló Tito Díaz, Oficial Principal de Desarrollo Pecuario para América latina y el Caribe de la FAO.

En países como Bolivia se conformó el Comité de Agricultura Familiar para el AIAF integrado por representantes de las organizaciones de productores, representantes de la sociedad civil y representantes del Gobierno.

Hugo Dután, Gerente del Programa Buen Vivir Rural del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuicultura y Pesca de Ecuador, declaró "La Agricultura Familiar es un componente estratégico para Ecuador ya que reconoce a los agricultores familiares como el soporte del empleo, del ingreso y de las posibilidades de un manejo adecuado de la producción".

Por su parte, la República Bolivariana de Venezuela anunció, en el último semestre de 2013, su integración al Fondo de Agricultura Familiar del MERCOSUR, un organismo que financia acciones para el desarrollo de los pequeños y medianos productores a nivel regional.

Año internacional de la Agricultura Familiar 2014

El Año Internacional busca elevar la visibilidad de la agricultura familiar para centrar la atención mundial sobre su importante papel en la mitigación del hambre y la pobreza, la seguridad alimentaria y la nutrición, para mejorar los medios de vida, la gestión de los recursos naturales, la protección del medio ambiente y lograr el desarrollo sostenible, en particular en zonas rurales.

Su meta es reposicionar la agricultura familiar en el centro de las políticas agrícolas, ambientales y sociales.

La FAO está encargada de facilitar la implementación y elaboración del programa oficial del Año Internacional de la Agricultura Familiar, en colaboración con gobiernos, organismos internacionales de desarrollo, organizaciones de agricultores y otras organizaciones pertinentes del sistema de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales.

El lanzamiento oficial del Año Internacional de la Agricultura Familiar, AIAF 2014, se celebró el 22 de noviembre en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York.

domingo, 9 de febrero de 2014

El año de la agricultura familiar campesina

Manuel Chiriboga Vega



Este es el año de los agricultores familiares y ello me parece muy bien, pues nos obliga a mirar al campo y a quienes en buena parte nos alimentan, proveen de divisas al país, contribuyendo entre otros a sostener la dolarización y proveen de materias primas, que aseguran el funcionamiento de buena parte de nuestra industria. Nos obliga a saber si estamos retribuyendo a estos ecuatorianos, hombres y mujeres, lo que se merecen y si tienen acceso a los activos e insumos que necesitan, para hacer mejor lo que ellos ya hacen. Nos permite hacer una introspección profunda.

Por agricultores familiares entendemos aquel segmento de productores del campo que conducen y acompañan los ciclos biológicos de los cultivos, bosques y animales, incluyendo peces, con el concurso principalmente de su familia, normalmente en pequeña o mediana escala y cuyos frutos permiten a los miembros del hogar mantenerse, sea para el consumo o para venderse en los mercados. También es importante subrayar que esta población tiende a localizarse en territorios sujetos a limitaciones agroecológicas: suelos con bajos niveles de fertilidad natural, tierras de ladera sujetas a erosión, espacios propensos a inestabilidad climática o a variabilidad de temperaturas, evapotranspiración, lluvias; así como reducido acceso a agua, tanto para bebida como para regadío. Esto les hace vulnerables a las consecuencias del cambio climático.

Según la información disponible, los agricultores familiares constituyen el 88% de todos los agricultores, ocupan alrededor del 41% de la superficie agropecuaria, generan la mayor parte del empleo agrícola, 60%, y contribuyen con el 45% del producto interno agropecuario, es decir, más o menos del producto total. De hecho son responsables de la mayor parte de la producción de hortalizas, frutas para el mercado interno, café, cacao, maíz, papas, quinua y contribuyen de manera importante al abastecimiento de leche y a la producción de animales de traspatio. Pero además de ello, los agricultores familiares disponen de la mayor reserva genética para cultivos andinos y del semitrópico, así como un acervo inmenso de conocimientos agropecuarios y sobre la naturaleza, como bien lo han documentado investigadores reconocidos.

Pero a pesar de todo lo anterior, son pobres. Todavía hoy y a pesar de la reducción nacional de la pobreza, más de cuatro de cada diez pobladores rurales son pobres. Las razones son múltiples, entre ellos la calidad de la tierra donde se localizan, el tamaño de sus parcelas, las estructuras complejas de comercialización, la lejanía respecto de rutas transitables, los problemas de bajo nivel educativo, incluyendo muchas veces analfabetismo y el efecto catastrófico que tienen los problemas de salud, los problemas de acceso a financiamiento, insumos agropecuarios de calidad, información y migración de la población joven, para mencionar algunos.

No es una población estancada ni mucho menos, están hoy más relacionados a los mercados, disponen de mejores servicios, tanto agropecuarios, como no, combinan la actividad agropecuaria con otras fuentes de ingreso y en los casos en que se asocian y reciben apoyos de calidad, mejoran significativamente su productividad y sus ingresos. Pero me da la impresión de que esto último ocurre entre una proporción pequeña del total.


Me parece que la mejor forma de celebrar este año de la agricultura familiar es la de evaluar junto con los agricultores lo que se viene haciendo, identificar las mejores prácticas y experiencias existentes, mejorar la coordinación interinstitucional y buscar saltos de calidad en las políticas y programas que les son dirigidos.

domingo, 2 de febrero de 2014

Diez cualidades de la agricultura familiar

Incluso en el Año Internacional de la Agricultura Familiar hay confusión sobre ella: ¿qué es en realidad?, ¿qué es lo que lo que la hace única? y ¿qué la distingue del agronegocio familiar? La confusión tiende a ser mayor en los lugares donde la modernización de la agricultura ha alejado a la sociedad del agro. Por eso, en el inicio del Año Internacional de la Agricultura Familiar, la Red Agriculturas considera importante contribuir a esclarecer los conceptos alrededor de esta forma de producción. Jan Douwe van der Ploeg nos adentra en el mundo de la agricultura familiar, que se considera “tanto arcaica y anárquica, como atractiva y seductora”.
LEISA revista de agroecología | 29.4 | Diciembre 2013

¿Qué es la agricultura familiar?

Las familias agricultoras producen el 70% de los alimentos a nivel mundial. Foto: Alessandra Benedetti (FAO)
Las familias agricultoras producen el 70% de los alimentos a nivel mundial. Foto: Alessandra Benedetti (FAO)
La agricultura familiar es uno de esos fenómenos que las sociedades occidentales encuentran cada vez más difíciles de entender. Esto se debe a muchas razones. Una de ellas es que la agricultura familiar está en contradicción con la lógica burocrática, los protocolos formalizados y la lógica industrial que dominan cada vez más nuestras sociedades. Esto hace que la agricultura familiar se vea a la vez como arcaica y anárquica, mientras que al mismo tiempo emerge como algo atractivo y seductor.
La agricultura familiar es también difícil de captar y comprender ya que es, en esencia, un fenómeno complejo, multiestratos y multidimensional. Más adelante identifico diez cualidades de la agricultura familiar, las cuales, en cada situación singular, no siempre se encuentran al mismo tiempo. Lo más importante para recordar es que la realidad de la agricultura familiar es mucho más rica que los dos aspectos individuales que se usan más comúnmente para describirla: que la familia es propietaria de la finca y que el trabajo es realizado por los miembros de la familia.
La agricultura familiar no se define solo por el tamaño de la finca, como cuando hablamos de la agricultura en pequeña escala, sino más por la forma en que la gente cultiva y vive. Esta es la razón por la cual la agricultura familiar es una forma de vida.

Un balance de la finca y la familia

Bas, Henk y Corneel van Rijn; quinta y sexta generaciones de agricultores en los Países Bajos (www.boerderijbuitenverwachting.nl). Foto: Bob van der Vlist
Bas, Henk y Corneel van Rijn; quinta y sexta generaciones de agricultores en los Países Bajos (www.boerderijbuitenverwachting.nl). Foto: Bob van der Vlist
Miremos más de cerca las diez cualidades. En efecto, la familia campesina controla los principales recursos (1) que se utilizan en la finca. Esto incluye la tierra pero también a los animales, los cultivos, el material genético, la casa, las construcciones, la maquinaria y, en un sentido más general, el conocimiento (know-how) que especifica cómo combinar y utilizar todos estos recursos. El acceso a redes y a mercados, así como la copropiedad de cooperativas, representan igualmente importantes recursos.
Los agricultores familiares utilizan estos recursos no para obtener utilidades sino para ganarse la vida, para obtener un ingreso que les proporcione una vida digna y, si es posible, les permita invertir para desarrollar más la finca. Esto se aplica incluso si la finca utiliza maquinaria costosa o sistemas de riego y terrazas que los propios agricultores han construido.
Entonces, efectivamente la finca familiar es el lugar donde la familia proporciona la mayor parte de la fuerza de trabajo (2). Esto hace a la finca un lugar de autoempleo y de progreso para la familia. Es a través de su dedicación, pasión y trabajo duro que la finca se desarrolla más y el sustento de la familia se mejora.
Las múltiples necesidades de la familia son satisfechas por la finca, mientras que la familia proporciona las posibilidades, los medios y también los límites de la finca. Este nexo entre la familia y la finca (3) está en el centro de muchas de las decisiones sobre su desarrollo. Cada finca en particular tiene sus propios balances específicos, por ejemplo, entre las bocas que hay que alimentar y los brazos con que se cuenta para hacer el trabajo. Estos balances atan a la familia con la finca y hacen a cada finca familiar una constelación única.

Uniendo pasado, presente y futuro

Pero hay algo más que la propiedad y el trabajo. Las explotaciones familiares proporcionan a la familia de agricultores una parte –o la totalidad– de sus ingresos y alimentos (4). Tener control sobre la calidad de los alimentos de producción propia –y estar seguro de que no está contaminada– es cada vez más importante para los agricultores de todo el mundo. Sin embargo, la finca familiar no es solo un lugar de producción (5). Es el hogar de la familia campesina. Es el lugar al que pertenecen, tanto como es el lugar que les da cobijo. Es el lugar donde la familia vive y donde los niños crecen.
La agricultura familiar es parte de un flujo que une pasado, presente y futuro (6). Esto significa que cada finca tiene una historia, que está llena de recuerdos. También significa que los padres están trabajando para sus hijos. Ellos quieren dar a la generación siguiente un punto de partida sólido dentro o fuera de la agricultura. Y puesto que la finca es el resultado del trabajo y la dedicación de esta generación y las anteriores, a menudo existe orgullo. Pero también ira cuando otros tratan de dañar o incluso destruir la finca construida conjuntamente.
La finca familiar es el lugar donde se acumula la experiencia (7) y donde tiene lugar el aprendizaje y entrega del conocimiento a la siguiente generación de una manera sutil pero fuerte. A menudo la finca familiar es un nodo en redes más amplias que hacen circular las nuevas ideas, prácticas, semillas, etc.

Atado a su entorno

La finca familiar no es solo una empresa económica que se centra principal o únicamente en las utilidades, sino un lugar donde la continuidad y la cultura son importantes. La familia campesina agricultora es parte de una comunidad rural más amplia y, a veces, es parte de redes que se extienden en las ciudades. Como tal, la finca familiar es un lugar donde se crea y se preserva la cultura (8), por lo que se puede considerar como patrimonio cultural.
La familia y la finca también son parte de la economía rural general (9); están vinculadas a la localidad y llevan los códigos culturales de la comunidad local. Por lo tanto, las familias agricultoras pueden fortalecer la economía rural local: es donde compran, gastan y participan en otras actividades.
Del mismo modo, la finca familiar es parte de un paisaje rural más amplio (10). Puede trabajar con la naturaleza y no contra ella, usando los procesos y balances ecológicos en lugar de interrumpirlos, preservando la belleza de los paisajes. Cuando la agricultura familiar trabaja con la naturaleza también contribuye a la conservación de la biodiversidad y a la lucha contra el calentamiento global.
Gráfico 1. Flor de la agricultura familiar
Gráfico 1. Flor de la agricultura familiar

Libertad y autonomía

La finca familiar es una institución atractiva ya que permite una autonomía relativa. Encarna una “doble libertad”: la libertad de la explotación externa directa y la libertad para hacer las cosas a su manera. A través de esto, el trabajo implica una interacción permanente con la naturaleza viva; una característica a la que los actores involucrados tienen gran aprecio.
La agricultura familiar representa la unidad directa del trabajo manual y mental, del trabajo y de la vida, y de la producción y el desarrollo. Es una institución que puede seguir produciendo en un entorno capitalista adverso, al igual que las bacterias anaeróbicas son capaces de sobrevivir en un entorno sin oxígeno (he obtenido esta bonita metáfora del trabajo de Raúl Paz, de Argentina).

¿Por qué es importante?

La agricultura familiar conlleva la promesa de crear prácticas agrícolas que son altamente productivas, sostenibles, receptivas, flexibles, innovadoras y dinámicas. Teniendo en cuenta todas estas características, la agricultura familiar puede contribuir significativamente a la seguridad y la soberanía alimentarias. En una variedad de formas puede fortalecer el desarrollo económico, creando empleos y generando ingresos.
Ofrece una gran parte de los puestos de trabajo que pueden contribuir considerablemente a la emancipación de los grupos oprimidos de la sociedad. La agricultura familiar también puede contribuir al mantenimiento de bellos paisajes y de la biodiversidad.

Las amenazas externas

Sin embargo, puede ser imposible que todas estas promesas se cumplan efectivamente. Este es el caso sobre todo hoy, cuando la agricultura familiar es exprimida y empobrecida hasta la extenuación. Cuando los precios son bajos, los costos son altos y la volatilidad excluye cualquier posibilidad de planificar a largo plazo; cuando el acceso a los mercados se bloquea cada vez más y las políticas agrarias descuidan a los agricultores familiares, y cuando la tierra y el agua se acaparan por grandes grupos de capital; sí, en estas circunstancias vemos que resulta imposible para los agricultores familiares hacer contribuciones positivas a la sociedad.
Es por eso que ahora hemos terminado en la dramática situación de que las tierras de los agricultores familiares se dejan ociosas, sin cultivar. O, para usar un indicador macro: hoy, el 70% de los pobres del mundo son población rural.

Las amenazas internas

Hay amenazas internas. Hoy en día está de moda hablar de “la necesidad de hacer que la agricultura familiar sea más un negocio”. Debe orientarse “hacia la obtención de beneficios”. Algunos incluso argumentan que esta sería la única manera de “mantener a los jóvenes en la agricultura”. En resumen: la agricultura familiar debe ser menos “campesina” y más “empresarial”. Según este punto de vista, la agricultura familiar en los países del Sur debe estar sujeta a un proceso de modernización similar al que ocurrió en los del Norte.
De hecho, parte de la agricultura europea ha cambiado hacia la agricultura empresarial. Esto convierte a la finca familiar en una mera proveedora de mano de obra, olvidándose de todas las demás características mencionadas anteriormente. Formalmente estas explotaciones empresariales siguen siendo agricultura familiar, pero sustancialmente son muy diferentes.
Una diferencia importante es que las fincas familiares “reales” crecen y se desarrollan sobre todo a través de la gestión inteligente de los recursos naturales, económicos y humanos, así como a través del aprendizaje intergeneracional. Las fincas empresariales especialmente crecen a través de hacerse cargo de otras explotaciones familiares. Esta tendencia a entrar en trayectorias empresariales es una gran amenaza interna para la continuidad y el dominio de la agricultura familiar. Es algo que vemos en casi todas partes.

Recampesinización

Sin embargo, existen importantes tendencias contrarias. Muchas fincas familiares fortalecen su posición y sus ingresos, por ejemplo, siguiendo los principios agroecológicos y también mediante la participación en nuevas actividades; mediante la elaboración de nuevos productos y la prestación de nuevos servicios, a menudo distribuidos a través de nuevos mercados anidados.
Analíticamente estas nuevas estrategias se definen como formas de recampesinización, es decir, vuelven a hacer una agricultura más campesina, pero al mismo tiempo fortalecen la finca familiar. La recampesinización equipara la defensa de la agricultura familiar con su fortalecimiento.

¿Qué se debe hacer?

La política puede ser, y es muy importante para el destino de la agricultura familiar. Aunque la agricultura familiar puede sobrevivir en condiciones muy adversas, las condiciones positivas pueden ayudar a la agricultura familiar a alcanzar su máximo potencial. Precisamente aquí reside la enorme responsabilidad de la política, es decir, de los aparatos del Estado, de los foros multinacionales –como la FAO, el FIDA y otras organizaciones de la ONU– pero también de los partidos políticos, los movimientos sociales y la sociedad civil en su conjunto.
Al asegurar los derechos y la inversión en infraestructura, investigación y extensión, educación, canales de comercialización, seguridad social, salud y muchos otros aspectos, pueden incentivarse las inversiones de los propios agricultores familiares. Recientemente, esto ha sido confirmado, una vez más, por el prestigioso Grupo de Alto Nivel de Expertos en Seguridad Alimentaria y Nutrición.
El fortalecimiento de las organizaciones y movimientos rurales es, igualmente, de suma importancia. Debemos tener en cuenta que los agricultores familiares, donde sea que se encuentren, están tratando de encontrar y desplegar nuevas respuestas a situaciones difíciles. Por lo tanto, la identificación de respuestas exitosas construidas a base de prácticas novedosas y su difusión a otros lugares y a otros agricultores familiares para articularlos en procesos de cambio fuertes, deben ser asuntos importantes de nuestra agenda. En pocas palabras: hay una gran cantidad de cosas que se deben hacer. La buena noticia es que cada paso, incluyendo cada pequeño paso, es útil.
Jan Douwe van der Ploeg Profesor de Sociología Rural, Universidad de Wageningen, Países Bajos, y Universidad Agrícola de China, Beijing, China.